El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Thomas Pigott, reiteró que la ruta para una eventual transición política en Venezuela debe ser determinada exclusivamente por sus ciudadanos.
En declaraciones ofrecidas, el funcionario enfatizó que la posición de Washington es de acompañamiento y no de imposición, alineándose con la visión del secretario de Estado, Marco Rubio, para convertir al país en un socio regional estable.
Pigott señaló que este proceso contempla el retorno de los dirigentes opositores que se encuentran en el exilio, un aspecto que la administración estadounidense considera esencial para avanzar en la normalización política nacional.
Asimismo, reafirmó que el objetivo central de Washington se enfoca en apoyar la recuperación e institucionalidad del país sin intervenir en la asignación de roles individuales dentro de las dirigencias políticas.