Al menos 53 personas fallecieron y otras 135 resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió este sábado la costa de la isla de Flores, en el este de Indonesia, provocando además la evacuación de más de 5.000 ciudadanos.
La Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD) detalló que las víctimas mortales se concentran en distritos como Manggarai, Manggarai Oriental y Sikka, mientras los equipos de rescate mantienen las labores de búsqueda entre viviendas e infraestructuras públicas severamente dañadas por el movimiento telúrico y las casi mil réplicas registradas desde el epicentro.
El gobernador provincial, Emanuel Melkiades Laka Lena, advirtió sobre el fuerte impacto del sismo y señaló que la prioridad actual de las autoridades se centra en la atención médica de los heridos graves, la habilitación de refugios temporales y el restablecimiento del transporte. Por su parte, portavoces de la BPBD indicaron que los desplazados alojados en polideportivos y centros públicos requieren con urgencia suministros básicos como agua potable, alimentos, medicamentos y tiendas de campaña ante el temor latente de nuevas réplicas o posibles tsunamis en las zonas costeras.