El papa León XIV alertó este sábado contra “la idolatría” que echa a perder aquellos proyectos políticos y económicos que se presentan bajo el pabellón de la libertad, pero que en realidad terminan siendo “esclavos de los ídolos y del poder”.
Durante su visita a la República de San Marino, el pontífice tomó como punto de partida el lema histórico del país, “Libertas”, para advertir contra “la idolatría”. Subrayó que “no hay verdadera libertad civil sin libertad personal” y enfatizó que promoverla conlleva “defender los espacios de la conciencia”.
En su discurso ante las autoridades y la sociedad civil en el Palacio Público de la capital sanmarinense, sostuvo que la pequeña república “puede ser un ‘laboratorio’ de buena política” donde, “sin derogar la laicidad del Estado, se puede recurrir a los principios de la doctrina social católica: la búsqueda del bien común, el destino universal de los bienes, la armonía de subsidiariedad y solidaridad, la justicia social”.
Para León XIV, el “valor peculiar” de una nación pequeña radica en que “es posible experimentar la cercanía de la política a las necesidades de los ciudadanos y, por tanto, una democracia más efectiva”, situando como objetivo principal en este marco “el cuidado de lo humano”.