Una semana después del terremoto de magnitud 7,7 que sacudió la isla indonesia de Flores, las autoridades elevaron este sábado a 87 los fallecidos y a 1.298 los heridos, mientras más de 150.000 personas continúan desplazadas por los daños y las réplicas que siguen afectando a la región.
De acuerdo con las cifras aportadas por las autoridades, el número de evacuados asciende a casi 150.576 personas. El balance de víctimas se ha incrementado a medida que los equipos de emergencia avanzan en las zonas más afectadas, donde numerosas viviendas y edificios resultaron gravemente dañados por el sismo.
Desde el terremoto principal se han registrado más de 4.250 réplicas, algunas de ellas con magnitudes superiores a 6, lo que ha dificultado las labores de rescate, asistencia y evaluación de los daños.