El Pentágono mantendrá sobre la mesa todas las opciones militares frente a Teherán, incluidos los bombardeos directos. Así lo confirmó este lunes el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, durante una visita a una fábrica de vehículos militares en Wisconsin, donde enfatizó que el reciente endurecimiento del cerco financiero no invalida la vía armada.
A pesar de que la Casa Blanca confía en que la asfixia económica forzará a Irán a ceder en la mesa de negociación tras una semana de relativa calma, Hegseth advirtió que no dudarán en emplear “ataques cinéticos” en el estrecho de Ormuz o en las inmediaciones del país islámico si las fuerzas iraníes incurren en alguna provocación.
Esta advertencia coincide con el lanzamiento del plan “Paria económico”, una batería de sanciones presentada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, destinada a castigar a cualquier actor global que comercie con Teherán.
El paquete busca estrangular las exportaciones de crudo y bloquear cinco vías estratégicas de ingresos para el régimen: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.