El presidente de Colombia. Abelardo de la Espriella, derogó el Decreto 1482 de 2025 para levantar la suspensión general sobre el porte de armas de fuego y restablecer los permisos bajo el marco regulatorio de 1993, con el objetivo de devolver la capacidad de defensa a los ciudadanos frente a la criminalidad.
Al fundamentar la medida, el mandatario señaló que las estadísticas de la Fuerza Pública, que entre el 1 de enero y el 3 de septiembre incautó 15.700 armas, de las cuales 14.179 estaban vinculadas a delitos, disidencias, el Clan del Golfo y el ELN, evidencian que los delincuentes se arman al margen de la ley mientras se restringía al ciudadano honesto.
Pese al restablecimiento de los permisos, la normativa aclara que no se trata de un porte indiscriminado, ya que se mantienen los filtros, requisitos y controles rigurosos de las autoridades competentes.
Según detalló El Espectador, el decreto faculta a las autoridades militares para conservar el registro y la trazabilidad del armamento, preservando además su potestad constitucional para aplicar suspensiones puntuales o territoriales si las condiciones de seguridad pública y orden público así lo demandan.