China advirtió este lunes a Estados Unidos que sus inversiones y activos financieros en territorio venezolano se encuentran amparados por el derecho internacional y la legislación de ambas naciones.
La postura de Pekín surge como respuesta directa al convenio energético suscrito el pasado 28 de agosto entre Washington y el gobierno interino de Delcy Rodríguez, el cual contempla la explotación de 17 yacimientos con reservas estimadas en 65.000 millones de barriles de crudo.
Durante su habitual rueda de prensa, la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, exigió que se evite cualquier tipo de injerencia y recalcó que la cooperación bilateral entre Pekín y Caracas “no guarda relación alguna con terceros”.
Asimismo, insistió en la necesidad absoluta de garantizar la salvaguarda de los derechos e intereses legítimos que el gigante asiático ha consolidado en la industria petrolera venezolana durante los últimos años.