Los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) están generando temor entre los residentes de Doral, en Estados Unidos, y ya empiezan a afectar la actividad económica de la ciudad. Así lo afirmó la alcaldesa de la jurisdicción, Christi Fraga.
En entrevista concedida a la periodista Carla Angola, Fraga desvinculó a la Policía de Doral de los procedimientos de ICE al no existir coordinación con los agentes federales para ejecutar las redadas. Afirmó que la alcaldía desconoce el saldo total de detenidos en la localidad.
«Nosotros nos enteramos muchas veces en la misma forma que se enteran los residentes. Eso es muy impactante para los niños y algo que nos preocupa muchísimo», dijo.
Alertó que el impacto de la presencia de agentes migratorios ya se siente en las familias con hijos en edad escolar. Reveló que algunos padres prefieren no conducir hasta los centros educativos por temor a ser interceptados por agentes de inmigración y recurren a plataformas de transporte privado como Uber para trasladar a sus hijos.
Por otro lado, el comercio local en Doral también experimenta las consecuencias de los operativos de ICE. Según Fraga, algunas personas han optado por permanecer en sus casas y evitar salir, lo que provoca una caída en la afluencia a comercios y restaurantes de la zona.
«Esto tiene un impacto directo y un efecto dominó hacia la comunidad, hacia la parte económica. No solamente en Doral, en el sur de la Florida, y nos preocupa muchísimo (…) Doral es una ciudad que creció por la inmigración. Aquí se han instalado compañías y las marcas importantes han querido tener sus bases aquí de operaciones», resaltó.