El juez federal estadounidense Alvin Hellerstein ordenó mantener bajo sello el historial médico de Cilia Flores.
La medida ocurre luego de que la defensa de la ex primera dama venezolana solicitara su traslado a prisión domiciliaria debido a problemas cardíacos.
Hellerstein, magistrado a cargo del proceso, aceptó la petición de los abogados para proteger la información médica incluida en la solicitud de cambio de régimen de detención.
La decisión impide que los detalles sobre la salud de Flores se divulguen públicamente. El juez señaló que la documentación contenía expedientes médicos personales sin sellar ni tachar. Por ello, consideró que el derecho a la privacidad de la acusada prevalece sobre el acceso público a los documentos judiciales.
La defensa de Flores, de 69 años, pidió que cumpla el resto de su detención en arresto domiciliario. Los abogados argumentaron que ella requiere un tratamiento cardíaco complejo y que el centro de detención de Brooklyn no es adecuado para su recuperación.
Además, la defensa ofreció que Flores asuma los costos de su traslado y propuso retener su pasaporte para garantizar que permanezca bajo custodia sin abandonar Estados Unidos.