En el Ángelus que presidió durante la solemnidad de Todos los Santos, el Papa León XIV invitó a los fieles a contemplar el ejemplo de quienes han recorrido el camino de la santidad y recordó que esta llamada no está reservada a una élite, sino que alcanza a todos los bautizados.
“La santidad no es un privilegio para unos pocos, sino una vocación universal que nos interpela a cada uno de nosotros allí donde vivimos”, aseguró.
El Pontífice destacó que la fiesta de Todos los Santos transmite un mensaje de esperanza, porque “Dios ve el bien que nosotros no vemos, conoce historias que nosotros no conocemos, llega a corazones a los que nosotros no tenemos acceso”.
Señaló que esta festividad invita a participar de la alegría de la “innumerable familia de hombres y mujeres” que, siguiendo a Jesucristo, hicieron de su existencia “un don a Dios y al prójimo”.