Los fallecimientos a causa del ébola en la República Democrática del Congo suman 5.026, mientras que se registran un total de 10.351 infecciones confirmadas, con una tasa de letalidad de casi el 50%, de acuerdo con los datos publicados por el Ministerio de Salud del país africano.
Las autoridades y organismos internacionales manifestaron su creciente preocupación ante la velocidad con la que se expande el virus, la cual supera la capacidad de respuesta de los equipos de contención.
La situación se ve agravada por la presencia de la cepa Bundibugyo, para la cual actualmente no existen tratamientos aprobados ni vacunas específicas, limitando la respuesta médica al manejo sintomático de los pacientes.
El avance incontenible de la epidemia en el territorio congoleño y su potencial dispersión hacia otras naciones vecinas encendieron las alarmas en todo el continente africano, con expertos sanitarios advirtiendo sobre la necesidad urgente de intensificar la cooperación internacional, reforzar la vigilancia epidemiológica y mejorar las medidas de prevención para evitar una crisis de proporciones transfronterizas.