28/04/16 -. Tony Figueras, padre de una bebé alérgica a la proteína de la leche de vaca, declaró que es muy difícil conseguir la fórmula adecuada, debido a que no aparece en los anaqueles de las farmacias tequeñas.
Resaltó que la situación es más precaria cada vez y que la única manera en la que han hallado las fórmulas a base de soya ha sido por medio de trueques. “Aquellos que en su momento necesitaban la leche y ya no la usan nos han hecho intercambios”.
“Hemos buscado en todos los establecimientos y nada, quienes la tienen en venta son de la economía informal, pero a costos tan altos que no se pueden cubrir”.
Dijo que no encontrar el artículo adecuado le ha traído inconvenientes de salud a su hija. “Ha presentado constantes vómitos, falta de apetito y problemas en la piel. Lo que hemos hecho es tratar de equilibrar la dieta y compensamos la falta de la leche con frutas y algunos alimentos que le aporten vitaminas y nutrientes”.
La especialista María Teresa Ghersy expuso que hay un pequeño porcentaje de niños que presentan dicha alergia, a lo que se suma otro porcentaje con déficit de encimas de la lactasa. Ambos casos utilizan leches especiales, ya sea de soya o hidrolizada.
Explicó que estas nutren al infante sin producir vómitos, cólicos, diarreas ni dificultades respiratorias. Consideró que son la mejor alternativa, pero están ausentes del mercado.
Destacó que no suministrar al pequeño el alimento adecuado puede ocasionarle un déficit de estatura, susceptibilidad a las infecciones por desnutrición. “Lo que pierda el niño en nutrición y sistema del cerebro, no se recupera nunca”./DC/ac
Fotos: Yulimer Osorio