Las autoridades canadienses llegaron a un momento clave este domingo en el combate a un enorme incendio forestal, esperanzadas de que un descenso en las temperaturas les ayude a controlar definitivamente las llamas que arrasaron la ciudad canadiense de Fort McMurray de arenas bituminosas.
Mientras tanto, una evacuación masiva de más de 70.000 residentes desplazados por el fuego llegó a su fin, destacó AP. Chad Morrison, de la Unidad de Incendios Forestales de la provincia de Alberta, dijo en conferencia de prensa que se encuentra «muy contento» y consideró que el clima favorece enormemente el combate a las llamas.
«Podemos realmente entrar ahí y realmente manejar este incendio y controlarlo definitivamente», indicó Morrison, que respondió que sí cuando se le preguntó si ya llegaron a un punto decisivo.
Con temperaturas más frescas en los próximos tres o cuatro días, los bomberos deberían poder sofocar las áreas más difíciles. «Me siento muy animado y contento de que estemos progresando tanto», agregó Morrison.