Juan Carlos dice que nadie tiene una cartilla bajo brazo de cómo ser padre
MIGDALIA DÍAZ
“Desde temprana edad quise ser padre, esto motivado a que me crié sin mi papá y sentí la falta de su afecto, a partir de ese momento me prometí que cuando fuese padre, sería el mejor papá del mundo”.
Así lo señala Juan Carlos Capote de 52 años, concesionario del Mercado Municipal de El Paso, quien cuenta con una descendencia de cinco hijos, cuatro hembras de 35,33, 32 y 24 años de su primer matrimonio y un varón de la segunda unión de apenas 5 años.
“A los 16 años ya era papá, para mí fue un motivo de alegría. Desde temprana edad he trabajado en el mercado y eso me dio esa fuerza para asumir la responsabilidad desde el punto de visto monetario, porque ya lo tenía asegurado”.
Admite que fue un cambio brusco e inesperado en su plena adolescencia, porque nadie tiene una cartilla bajo brazo de cómo ser padre.
“Todo comienzo es difícil, más cuando se es papá tan joven, es un cambio, no terminas de vivir tu juventud y ya empiezas asumir una responsabilidad de una vida. Saber cómo cuidarla, cómo protegerla, saber cómo enseñarla. Estuve casado durante 26 años, entre ambos criamos a las cuatro niñas”.
Mucha disciplina
Además de ofrecer amor a sus hijos, lo más importante es la disciplina y dar herramientas para la vida, no es solo asegúrales la alimentación y vestido.
“Todo se puede hacer, pienso que con responsabilidad y con disciplina, porque es importante en la vida tener disciplina y criar bien. Gracias a Dios mis cuatro hijas son profesionales otras están culminando su carrera, gracias a su constancia y dedicación y del apoyo de sus padres, tanto de su mamá como de mi parte”.
Desde la más tierna infancia se debe incentivar los valores para la vida que luego se convierten en hábitos y costumbres fáciles de aplicar.
“Si tus siembras valores a tus hijos, vas a tener personas con fundamento, con fortaleza, con sabiduría. Como dice el proverbio, no le dé la comida, enséñelos a pescar, porque cuando abran sus alas se irán de tu lado y si lo mantienen tan abrazados, tan acobijados, sin enseñarles lo que es la vida, cuando se enfrente a ella no van a tener mucho éxito”.
Volvió la juventud
De su segunda nupcias llegó el varón, a quien cariñosamente llama Juan Carlitos de 5 años, quien va bien encaminado.
“Con él me llegó la juventud, me siento de nuevo con fuerzas para verlo llegar a la universidad, ser padre a esta edad de mi vida es tener más sabiduría. Con la mayor fue momento más difícil, porque me faltaba el conocimiento, eso no lo aprendes con un libro. Ella fue como un experimento, porque estaba saliendo de la adolescencia, con sus hermanas tenía algo más de aprendizaje”.
Resalta que ser padre es una bendición, es una luz, porque no todos se dan el lujo de ser papá y no todos tienen esa bendición
“Ser padre es ese que está ahí cuando los hijos están enfermos, cuando tienen frío, cuando quieren un abrazo, cuando necesitan una corrección. Porque muchas personas piensan que ser padre es dar solamente amor, uno tiene que dar disciplina, enseñar, inculcar valores porque si no se pierden en el camino”.
Mucho orgullo
Al hablar de sus hijos no puede ocultar el enorme orgullo y la gran satisfacción de haber logrado encaminar a sus hijas hacia un puerto seguro, porque hoy son responsables y dueñas de su propio destino, mientras que el más pequeño va por buen camino.
“Neray Dayana tiene dos profesiones es maestra y administradora de empresas; Ariana es ingeniero industrial, Andrelys estudia ingeniería mecánica, Oriana está en el noveno semestre de informática en la UCV, mientras que Juan Carlos está en el tercer nivel de preescolar”
Entendió y reflexionó
En cuanto a su relación con su padre asegura que con el correr de los años finalmente lo comprendió.
“Llegué a entender a mi padre con el tiempo, jamás lo he culpado. Cuando era más joven tenía cierto reproche contra él por mi inmadurez, pero luego comprendí que no pudo ser el papá que esperaba porque tuvo sus razones, porque eran válidas, cuando te conviertes en padre ves la realidad desde otra perspectiva”./rp
Foto Yuliettsha Molina
Juan Carlos Capote tiene cuatro hembras y un varón