Este 23-J esos profesionales celebran su día
Este 23 de junio se conmemora en Venezuela el Día del Abogado, dentro de un proceso enmarcado en cambios en el alto Poder Judicial (como los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia), instancia que es señalada muchas veces por presentar grandes obstáculos, que incluyen el severo retraso procesal, la crisis de independencia judicial y el colapso de la infraestructura en tribunales, entre otros aspectos.
Ante esta realidad, Avance consultó a reconocidos profesionales del derecho sobre los desafíos y retos que enfrenta el gremio actualmente. Los entrevistados coinciden al señalar que, para quienes ejercen esta profesión, el compromiso siempre será la ética, la moral y el cumplimiento de la aplicación de la justicia.
Para el doctor Mario Lizcano, juez penal entre 2021 y 2025, en la actualidad el ejercicio del derecho en el país sitúa a quienes ejercen esta profesión ante un escenario de transformación que exige, más que nunca, una postura constructiva y un compromiso inquebrantable con la ética y la formación académica.
“En tiempos de cambios y ante la reconfiguración del Poder Judicial, el abogado debe trascender la mera práctica para convertirse en un agente que, desde la academia y la profesionalización técnica, ética y moral, aporte soluciones concretas que contribuyan a la correcta administración de justicia”, afirmó.
Dijo que es imperativo que la labor de los profesionales del derecho actúe como un contrapeso equilibrado en la balanza para mantener el Estado de derecho. “Esto implica ejercer con el temple necesario para exigir la aplicación de la ley, frenar cualquier acto fuera de la legalidad y aportar a la formación constante de las futuras generaciones de abogados”.
“El objetivo es forjar servidores públicos comprometidos con la práctica del buen derecho, que contribuyan a erradicar el retardo judicial y a elevar los estándares del sistema, no solo en lo operativo desde las instituciones, sino resaltando nuevamente el prestigio de la profesión”, recalcó Lizcano, egresado de la Universidad Santa María, con postgrado y maestría en derecho penal.
Apuntó que deben ser constructores de soluciones “y no generadores de conflictos; nuestra esencia como abogados es facilitar la resolución de problemas para fortalecer, mediante aportes técnicos, éticos y académicos, un sistema de justicia sólido, transparente y eficiente, siendo que constitucionalmente formamos parte del sistema de justicia de nuestro país”.
La crisis judicial es de larga data
Johel Orta, abogado y exdiputado de la Asamblea Legislativa del Estado Miranda, expresó: “Lamento decirlo, pero los desafíos no son muy distintos a los de hace quizás 30 o 40 años. En una clase de Introducción al Derecho dictada por el magistrado Ortiz Bucarán, él decía que desafortunadamente en Venezuela se ejercía el derecho como un 90% de hecho y un 10% de derecho, de modo que la crisis judicial venezolana es de larga data”.
Opinó que uno de los grandes problemas actuales es que el tema curricular “pareciera cada vez menos importante para ocupar esos cargos, lo que empuja a que, cuando un profesional quiere aplicar el derecho puro, deba recurrir a la vía de los hechos para poder obtener una sentencia satisfactoria para su cliente”.
Asimismo, aseguró que el abogado debe participar activamente, a través del Colegio de Abogados, para coadyuvar junto con los legisladores en la elaboración de leyes que procuren la eficacia y la rapidez procesal necesaria para que la justicia sea real.
“Si lo observamos figurativamente con lo que representa la justicia, que es la dama ciega, pues pareciera que la dama ya no está ciega, la balanza no está equilibrada, la espada no tiene filo y la culebra es más grande que la figura que representa la justicia”, finalizó Orta.