Quienes requieren implementar una dieta baja en grasas por motivos de salud o en busca de un estilo de alimentación que se adapte a sus requerimientos calóricos, suelen optar por el uso de aceite de oliva como sustituto de otros productos de cocinas utilizados con frecuencia.
No obstante, quienes compran este artículo denuncian que si bien siempre ha tenido un precio mayor al de girasol, el costo es muy elevado para ser un aceite de cocina, explican que algunos lo consumen por necesidad y no por placer, pero que debido al monto en el que se encuentra en los mercados es difícil su adquisición.
Gabriela Centeno, una compradora de 76 años, explicó que a su edad debería tomarse su alimentación con mayor rigurosidad, sin embargo la realidad la ha llevado a comer solo lo que esté a su alcance.
‘’Algunas veces me acuesto sin cenar, ya ni sé lo que es consumir este aceite que en pocas ocasiones lo consigo en menos de $5. Es una realidad desalentadora al envejecer’’, resaltó./DB/at