Dijo que no hizo nada para salvar a los Bravos
Con la voz cortada y lágrimas en los ojos frente a los medios de comunicación en el vestuario, Ronald Acuña Jr. reflejó la amargura de la eliminación de los Bravos de Atlanta. La derrota de este jueves por 4-1 ante los Dodgers de Los Ángeles en el cuarto juego de la Serie Divisional puso fin a la campaña del conjunto de Georgia, dejando al estelar pelotero venezolano sumido en un profundo sentimiento de culpa.
A pesar de ser la principal figura ofensiva y el motor habitual del equipo, Acuña Jr. reconoció abiertamente que no logró ser el factor determinante que su organización necesitaba en la postemporada. Durante el enfrentamiento decisivo contra el pitcheo angelino, el patrullero criollo se vio superado y no pudo encender la chispa del ataque.
“Siento que no hice nada para ayudar al equipo en esta serie. Ya sabes, se supone que debo ser una chispa para mi equipo ahí afuera, y nunca encendí ese fuego”, admitió el jardinero, según un reporte de la agencia AP News. “Así que estoy extremadamente decepcionado”.
A pesar de que el venezolano venía arrastrando molestias en la rodilla —que incluso requirieron una resonancia magnética preventiva tras el tercer encuentro de la serie—, el propio jugador descartó que el aspecto físico haya sido una excusa o un factor determinante en su bajo rendimiento.