Un adolescente de entre 14 y 15 años mató a tiros este martes a un compañero y posteriormente se suicidó en un instituto de la ciudad de Zamboanga, en el sur de Filipinas, tras irrumpir armado con un rifle y una pistola.
El ataque fue retransmitido en directo a través de Facebook mediante una cámara corporal que llevaba el agresor desde una perspectiva de primera persona, un video que posteriormente circuló por varias plataformas digitales y que ha reavivado la profunda preocupación institucional por la violencia escolar en el país asiático.
Este trágico suceso ocurre apenas semanas después de otro tiroteo escolar registrado el pasado 22 de junio en Tacloban, lo que ha llevado al Gobierno y al Congreso filipino a acelerar el debate sobre la restricción del acceso de menores a las redes sociales y a evaluar medidas similares a las implementadas en otros países de la región.
Mientras las autoridades investigan la circulación de armas ilegales en el archipiélago, los legisladores sostienen que las plataformas digitales exponen peligrosamente a los jóvenes a contenidos violentos y procesos de radicalización.