Los terremotos ocurridos a finales de junio generaron un severo impacto emocional en la población venezolana.
La neuropsicóloga Evelyn Carreño, con 27 años de experiencia clínica, señaló a Avance que la tragedia ha desencadenado procesos de duelo no solo por las vidas humanas, sino también por la pérdida de viviendas, empleo, mascotas y la estabilidad de las comunidades.
Explicó que el duelo no se cura, sino que se aprende a procesar a través de etapas no lineales las cuales se componen por la negación, frustración, negociación, tristeza profunda y aceptación.
Aclaró que este proceso puede extenderse de un mes a dos años; superado ese lapso sin gestionarlo, se convierte en patológico y puede derivar en depresión.
Recomendó validar las emociones, hablar o desahogarse, entender que es un proceso individual y esforzarse a diario en el autocuidado, además de tener en cuenta la importancia de buscar ayuda tanto en algunas personas cercanas como un amigo o familiar, o solicitar apoyo de un profesional en el área de atención psicológica. «Un duelo tiene que traer la esperanza de que puedo seguir y hacer cosas maravillosas», enfatizó la especialista.