Desde hace dos años en la vía principal de Mataruca, bajones de luz producidos aparentemente por el sobrecalentamiento de transformadores se han convertido en el pan de cada día.
María Pérez, vecina, declaró que “en varias ocasiones he presenciado como esos aparatos echan chispas, dejando sin luz a unas 60 familias”.
Expresó que los vecinos están “acostumbrados” puesto que de forma regular desconectan los artefactos eléctricos en los hogares para evitar que se dañen por las sobretensiones “si no utilizamos un aparato lo desenchufamos, tenerlo conectado podría quemarlo sin opción a arreglarlo”.
Aseguró que tantos las instalaciones en las casas como el alumbrado se han dañado. “En la calle al menos siete luminarias están fuera de servicio”./RF/rp
Piden a Corpoelec la revisión
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Fotógrafo: Ricardo Fernandes.