18/04/15.- El alcalde de Los Salias, Josy Fernández, reconoció que la policía de su municipio tiene un déficit de aproximadamente 120 funcionarios y en estos momentos es difícil cubrir esas plazas, debido a la ola de asesinatos que se ha desatado en el país.
Afirmó que ya nadie quiere ser policía. A pesar de los incentivos socioeconómicos que ha aprobado, un ajuste salarial de 40% en 2014 y otro 40% este año, es muy cuesta arriba la captación de personal. “Los padres no están dejando que sus hijos ingresen a ningún cuerpo de seguridad”.
Recordó que las policías municipales fueron creadas para cumplir funciones preventivas, administrativas y hacer valer las ordenanzas. “Pero lamentablemente se han convertido en organismos represivos”.
Apuntó que se suma a la propuesta que hizo su colega de Sucre, Carlos Ocariz, de solicitar al Gobierno nacional la declaratoria de una emergencia nacional, a propósito del crecimiento de homicidios de efectivos en lo que va de mes.
Exigió un pronunciamiento del Ejecutivo porque la situación es muy grave, pues el año pasado mataron a 150 agentes y en lo que va de 2015 ya van 40.
Catalogó de inconcebible el poco tiempo que duran tras las rejas los homicidas. “Allí está el caso del polichacao que mataron hace poco, el asesino estaba privado de libertad, pero tenía beneficios; en el día estaba en la calle y en la noche dormía en su sitio de reclusión”.
Se preguntó qué sucede cuando un policía mata a un delincuente en un procedimiento. “Es todo lo contrario, le aplican todo el peso de la ley”.
Sobre los crímenes registrados los últimos días en su localidad, el mandatario dijo: “En uno de los casos, un grupo de delincuentes venía en un carro robado, se quedó accidentado y lamentablemente uno de nuestros vecinos que estaba esperando a su hijo que estaba en la medicatura fue interceptado por los sujetos, quienes hicieron un ataque relámpago. Hoy día para los delincuentes matar es un premio”.
Por: Ronald Peñaranda / Foto: Archivo