La cantante Alejandra Guzmán, de 58 años, sufrió un accidente en pleno concierto en el World Trade Center Veracruz cuando se le dislocó la cadera y no pudo sostenerse por sí misma.
Mientras dos de sus bailarines la auxiliaban en el escenario, la artista expresó con nerviosismo que se le había salido la cadera y que necesitaba un médico, siendo finalmente retirada en camilla por el equipo de emergencia bajo los aplausos del público y trasladada de urgencia a un hospital privado.
Este episodio está relacionado con el delicado estado de salud que arrastra desde hace años, marcado por un desgaste severo en sus articulaciones que la obligó a llevar prótesis de titanio en ambas caderas. Dicho daño estructural se ha visto severamente complicado por las secuelas de una inyección ilegal de biopolímeros a la que se sometería en 2009.