La serotonina y la dopamina son dos neurotransmisores que actúan como mensajeras entre las neuronas y las células del cuerpo que se encuentran en el cerebro y tienen funciones cognitivas, emociones, motivación, movimientos, vías de recompensa y refuerzo, entre otros aspectos.
La dopamina ha sido reconocida como el neurotransmisor del placer, mientras que la serotonina se asocia a la hormona de la felicidad.
Estas son algunas de las consideraciones de la licenciada Erika Pazmiño, neuropsicólogo de Hogar La Ponderosa, centro integral de atención para el adulto mayor con trastornos neurocognitivo, señaló que “una dieta rica en alimentos nutritivos y saludables contribuye a niveles estables de serotonina y dopamina, neurotransmisores asociados con la felicidad y el bienestar emocional”.
“La alimentación influye directamente en la producción de sustancias químicas cerebrales que afectan el estado de ánimo. Estos aumentan la serotonina y la dopamina, mejorando la función cerebral, así como los nervios, los estados depresivos leves o el simple desánimo”.
Pazmiño recalcó que, por ejemplo, “la ingesta de chocolate permite nivelar la serotonina. También se tiene que el excesivo consumo de carbohidratos puede hacernos sentir más cansados”.
Recomendó consumir, zinc; hierro; vitaminas B; aminoácidos; hidratos de carbono; y ácidos grasos omega-3, entre otros. Para subir los niveles de serotonina sugiere el consumo de plátanos por ser ricos en triptófano, frutos secos ricos en magnesio, chocolate negro, pescado rico en ácidos grasos omega-3 y huevo.
La neuropsicólogo explicó que es importante mantener los niveles de colesterol, porque estos van a influir de manera directa en el cerebro, por lo cual la importancia de la dieta balanceada para una mejor y mayor calidad de vida.