Desde los 9 años, Ana López y sus hermanos aprendieron el arte de la costura, oficio que siguió desarrollando hasta dar nombre a un emprendimiento que fusionó con el tejido con Creaciones Kiranna, ofreciendo variadas creaciones en el mercado a cielo abierto de La Rosaleda, con precios que van desde los $3 en adelante.
“Empecé a coser como a los nueve años, que nos enseñó mi madre y como que pasó un ángel y dijo amén cuando ella dijo que nos enseñaba porque eso nos podía servir en el futuro. Desde que inicié en la costura he aprendido de todo un poco, hago de todo un poco, ropa de vestir, ropa interior, he aprendido a hacer manualidades”, contó a Avance.
Con el tiempo se fue enamorando del tejido, aunque años atrás le parecía un pasatiempo para pocas personas, la práctica del mismo le ha ayudado con la ansiedad que padecía años atrás.
Algo exclusivo
Pese a que ha incursionado en otros rubros, explicó que siempre regresa a la costura y al tejido.
“Yo veía que la gente se relajaba con el tejido, es tan satisfactorio cuando elaboras algo que la gente valora y le gusta tu trabajo. El trabajo artesanal lleva mucho tiempo, lleva mucho amor, mucho trabajo. Lo que me vienen a comprar es algo prácticamente exclusivo”, explicó. Actualmente pueden ubicarla en el mercado a cielo abierto en La Rosaleda, donde se encuentra desde hace pocos meses.