El viacrucis por conseguir una pastilla que alivie males como un simple dolor de cabeza se ha convertido en una tortura para las familias tequeñas ante la escasez de medicamentos que cada día se torna peor. Por ello no resulta extraño observar farmacias con anaqueles vacíos o full de chucherías.Milangie Ramírez, de Farmagogo en El Barbecho, indicó que “la última vez que nos despacharon acetaminofén mandaron 12 y eso fue hace meses; mientras que no hay ácido fólico en ninguna presentación desde noviembre”.
De las anticonceptivas reguladas, aseguró que en diciembre les enviaron apenas doce, que tuvieron que regular a dos por persona. “Desde octubre no nos llega nada de suero, en tanto que los anticonvulsivos no distribuyen desde el año pasado”.
Por su parte, Geral Da Silva, de Farmamigo de la Miquilén, reiteró la falta de suero de la marca Pedialite. “Se trata de un producto importado, y la última vez mandaron dos cajas que se acabaron en un santiamén”.
“El único analgésico que tenemos es cataflán; de resto no tenemos nada”./AT
Foto: Félix Laucho