Argentina comenzó a aplicar este lunes el cupo de ingreso al país de 600 viajeros por día que el Gobierno decretó para minimizar y retrasar la entrada de la variante Delta, mientras las aerolíneas muestran su descontento con una medida que, afirman, todavía no saben cómo se aplicará.
El vicepresidente para las Américas de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés), Peter Cerdá, afirmó a través de un comunicado que “tal como está, las compañías aéreas no podrán aplicar la nueva norma del Gobierno”, y destacaron que el Ejecutivo debería “informar de cómo se distribuirán las 600 plazas entre las compañías aéreas”·.
“Esto debe hacerse de forma no discriminatoria y transparente, por lo que hemos solicitado una reunión urgente con los responsables”, señala el escrito.