Después de fugarse de la cárcel dos veces, Joaquín el «Chapo» Guzmán era el hombre más buscado del mundo. Y ahora, verlo en persona se ha convertido en una atracción turística para numerosos espectadores que acuden a la Corte en Brooklyn donde es enjuiciado el notorio capo de las drogas.
Neoyorquinos curiosos, fanáticos de las novelas policiacas en incluso turistas extranjeros están acudiendo a la galería pública del tribunal federal de Brooklyn, para ver al narcotraficante que podría ser sentenciado a pasar el resto de sus días tras las rejas.
Algunos días, solo dos personas vienen a ver el juicio, frente a la multitud de fiscales, reporteros, guardias de seguridad y abogados en la sala.
Otros días son quizá cinco. Pero en todo caso escuchan atentos, erguidos en sus asientos tratando de echarle un vistazo al rostro de Guzmán. A veces ven con curiosidad a su esposa, Emma Coronel, quien acude casi todos los días, sentada en la galería del público. Laverdad.com