14/07/16 -. Luego de que el vicepresidente del Área Económica, Miguel Pérez Abad, informó sobre el arribo de un cargamento con 400 toneladas de alimentos y artículos de aseo personal, consumidores altomirandinos aseguraron que estas importaciones no llegan al pueblo, pues los bachaqueros arrasan.
Entre las exigencias que hicieron al Estado, se encuentra un control de las mafias que están destruyendo la economía. Desde el proveedor, trabajador de supermercado, funcionarios policiales y el usuario final, que revende productos con 1.000% de ganancia.
“De nada sirve traer comida si los supermercados siguen minados de revendedores. Esa gente debe ser sancionada con todo el peso de la ley para que se acabe la sinvergüenzura”, manifestó Luis Blanco.
Por su parte, Arnaldo Gómez calificó de vergonzoso que un país tan prospero deba traer alimentos de Trinidad y Tobago. “Tenemos todas las condiciones para producir, pero seguimos estancados por las malas políticas que se han implementado durante estos años”./AR/ac