La grave sequía que azota la Amazonía brasileña, con niveles extremadamente bajos en los ríos, combinada con temperaturas sin precedentes, contrasta con las intensas lluvias reportadas en la región de Río Grande do Sul, publicaron este jueves medios nacionales.
De acuerdo con fuentes internacionales, esta jornada se observó la presencia de miles de peces fallecidos flotando en las lagunas de la Reserva Ambiental de Desarrollo Sostenible del Lago do Piranha, ubicada en Manacapuru, una localidad situada a lo largo del río Amazonas.
La disminución drástica de los niveles de los ríos y las temperaturas extremadamente altas han sido las causas de la mortalidad de estos peces, debido a que estas condiciones han aumentado la acidez del agua.