El Gobierno de Brasil y la Cámara de Diputados acordaron impulsar una Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) para reducir la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales y eliminar el esquema «6×1» (seis días de trabajo por uno de descanso).
El presidente de la Cámara Baja, Hugo Motta, informó que la transición iniciará 60 días después de la promulgación de la reforma. Sin embargo, la iniciativa requiere primero la aprobación de los plenos de la Cámara de Diputados y del Senado.
La propuesta establece una reducción inicial de la jornada de 44 a 42 horas semanales en un plazo de 60 días. En ese mismo momento, se aplicará la sustitución inmediata del régimen 6×1 por el esquema 5×2 (cinco días de trabajo por dos de descanso), una demanda histórica de los sindicatos brasileños. Cumplido un período de 12 meses, la carga horaria disminuirá a 40 horas semanales, equivalentes a ocho horas diarias durante cinco jornadas laborales.
La Agencia Brasil informó que el diputado Leo Prates, relator de la PEC, debe presentar el texto definitivo ante la comisión especial que examina la iniciativa.
Por su parte, el ministro de Trabajo, Luiz Marinho, afirmó que el acuerdo resulta del diálogo entre el Ejecutivo, el Parlamento y los movimientos sindicales. Señaló que la presión social por la reforma provino especialmente de jóvenes y mujeres trabajadoras, quienes denunciaron el desgaste físico y mental causado por las extensas jornadas laborales.