El cuerpo sin vida de Ricardo Antonio Delgado Peña, de 51 años, un comerciante informal con más de dos décadas de trayectoria en Petare, fue hallado en las riberas del río Guaire.
Mayra Delgado, hermana de la víctima, desmintió que el hombre se hubiera lanzado por voluntad propia desde el puente Baloa, tal como había señalado en un principio su pareja sentimental, con quien se encontraba compartiendo e ingiriendo bebidas alcohólicas el día del suceso.
Las sospechas de la familia aumentaron tras recibir el informe preliminar del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, el cual determinó que la causa de muerte fue asfixia mecánica.
Testigos y compañeros de trabajo de la zona informaron que la pareja había sostenido discusiones prolongadas durante la jornada, señalando que habría ocurrido en un forcejeo en el que el comerciante habría sido asfixiado y arrojado al caudal en estado de inconsciencia. Ante la ausencia de cámaras de seguridad en el tramo exacto del suceso, parientes clamaron a los detectives profundizar las pesquisas para determinar si existe responsabilidad penal.