La empresa estatal búlgara Bulgargaz firmó este martes un acuerdo con su similar turca Botas para tener acceso al suministro y a las terminales de gas licuado, con vistas a buscar nuevas vías tras la interrupción en 2022 de los combustibles llegados desde Rusia.
La ceremonia oficial tuvo lugar en Sofia, la capital, el edificio del Gobierno búlgaro en presencia de los ministros de Energía de cada país, Rosen Hristov, por el lado bulgaro y Fatih Donmez, de la parte turca.
«En 2022, tuvimos dificultades con el suministro de gas y ahora estamos resolviendo este problema junto con nuestros colegas de Turquía», dijo Hristov tras la firma del acuerdo.