El municipio continúa con las tradiciones católicas con el que fue erigido
GLORIMAR FERNÁNDEZ
Carrizal celebra su bicentenario como parroquia eclesiástica bajo la vigilancia y protección de la Santísima Virgen María. Y es que sus habitantes comparten un secreto que pocos en el país conocen: es un lugar santo, ya que en 1993 la Madre de Dios se manifestó como la Virgen Madre de las Almas Consagradas, el término que emplea la Iglesia Católica para describir sus apariciones.
Fue Carrizal el lugar escogido para difundir su mensaje: “Hijitos… Hijitas, en todos los lugares de mis apariciones llegais buscándome con los ojos del cuerpo, no con los del alma y del corazón ¿cómo me veréis realmente con tan poca fe?”. El mensaje completo está escrito en las paredes del templo que se levantó en este santo lugar que hoy en día representa uno de los principales tesoros de este municipio del estado Miranda.

El lugar de la manifestación se ubica en el convento El Bosquecito, un rincón que, curiosamente, antes de convertirse en convento fue la casa de campo de la santa Carmen Rendiles. Mucho antes de tomar los hábitos, la futura religiosa se retiraba a este sitio para orar.
En una de sus últimas visitas, antes de hacer votos, algo sucedió entre aquellos muros que la impulsó a regresar a Caracas con la convicción de entregar su vida a Dios. Quien visita este lugar lo describe como un portal divino: al traspasar el muro, uno se encuentra en un mundo aparte, un pequeño bosque, donde se escuchan cantos de pájaros y un silencio que parece de otro planeta.
El cronista de Carrizal, Sergio Hidalgo, lo resume como una “absoluta bendición de la propia Madre de Dios». Sobre este hecho sobrenatural relata: “El Bosquecito amaneció lleno de escarcha. A una hermanita se le aparecieron los árboles cubiertos de una cantidad de escarcha; luego se le manifiesta a otra hermanita en 1993”. Reseña que esa manifestación amorosa está reconocida por el Vaticano y forma parte de las tres que se han dado en Venezuela.
El cronista insistió en que la bendición mariana está en cada rincón de Carrizal: en la cúpula de la iglesia San Juan Bautista reposa la imagen de Nuestra Señora del Carmen y en Llano Alto abre sus puertas el Santuario de Fátima que se ha convertido en un lugar de peregrinación, y es justamente allí donde el próximo 25 de abril tomará posesión el nuevo Monseñor de la Diócesis de Los Teques, Alberto Valentín García.
Sus orígenes
El origen de la parroquia se remonta a la visita de monseñor Mariano Martí en 1772, pero fue en 1826 cuando se erigió formalmente bajo la advocación de San Juan Bautista. Don José Manuel Álvarez junto a sus hermanos fueron los grandes benefactores: donaron los terrenos para el asentamiento y el solar donde hoy funciona la escuela que lleva su nombre.

La iglesia fue construida con arena y adobes traídos de la quebrada Yerbabuena y es obra de las manos de los primeros pobladores, entre ellos Panchito Peña y Antonio Abreu.
La construcción comenzó bajo la guía de monseñor Rafael Encarnación Pérez de León y tras la guía de varios religiosos, destacó la figura de Agustín Augustinovich, quien fue un sacerdote activo en la parroquia, famoso por su cercanía a la comunidad, su discusión de temas religiosos y redacción de textos espirituales que se mantienen muy vigentes. Actualmente el Concejo de Carrizal discute la promulgación de una ordenanza que lleve su nombre destinada a reconocer los méritos de ciudadanos e instituciones religiosas.
Carrizal en el presente
La alcaldesa Jennifer Mujica, describió su conexión con el municipio: “Carrizal me ha enseñado mucho: la tranquilidad, a apreciar el frío, a enamorarme de las montañas. Siempre hay un rincón rico por conocer”.
Este bicentenario se celebra con varias actividades. La Semana Santa fue parte de esta conmemoración: más de 13 mil personas visitaron Carrizal y varias decenas participaron en las rutas religiosas y ecoturísticas. Ahora, para el aniversario, se programaron actos conmemorativos, deportivos, una misa de bendición en El Bosquecito, izado de bandera en la Plaza Bolívar, obras teatrales que cuentan la historia de la parroquia, una ruta de ciclismo, presentaciones musicales, tambores y muestras de la tradición venezolana