Jesús Ordóñez un emprendedor digno de admirar
Jesús Ordóñez es la viva imagen de la perseverancia y de que la lucha no tiene descanso, un hombre que durante 20 años se ha dedicado a la elaboración y diseño de carteras. Haciendo de su marca un emprendimiento único, que ha marcado pauta en nuestra ciudad.
Este oficio ha hecho de él una persona digna de admirar, puesto que a pesar de que a lo largo de su trayectoria ha tenido altibajos, nunca cesó y continuó, en pie de lucha, para que sus trabajos entraran en el mercado, manteniendo un estatus respetable.
Nació en la capital del país el 14 de enero de 1957, pero toda su vida a transcurrido en Los Teques. “Acabé de cumplir 60 años, en esta ciudad me críe, me casé y tuve a mis cuatro hijos, dos hembras y dos varones”.
“Recuerdo que a los 14 años le dije a mi mamá que no quería estudiar más para ayudarla con los gastos de la casa, lo primero que conseguí fue en una fábrica de calzado como ayudante y me gustó lo que hacían ahí”.
Paralelamente le dijo a su jefe que quería aprender mucho más y le consiguió un curso en el INCE donde estudió modelaje y costura de calzado y se convirtió en profesional en ese ámbito.
Luego montó su propio negocio de calzado, el cual trabajó hasta sus 40 años, debido a que pese a la situación del país y los altos costos de los materiales, el mantenimiento de las maquinarias y lo imposible de conservar tanto personal tuvo que dejar esa profesión para así pasar al negocio de las carteras. Por tener una base con el calzado se le hizo más fácil entrar a esta rama.
Afirmó que este oficio, desde hace 20 años para acá, se ha convertido en su pasión. Dedicándose por completo y con una entrega absoluta en pro de que sus diseños sean un ejemplo a seguir, dejando una muestra clara de que en nuestra ciudad hay talento para exportar.
“Un día traje una cartera la desarmé, y la volví hacer. Nunca había hecho cartera y salió bien y poco a poco fui mejorando junto con mi socia Gloria Bustamante, hasta llegar a donde estamos ahorita, y queremos seguir creciendo para llegar a la excelencia, sacando esta empresa, que es difícil porque la competencia es fuerte, pero sí se puede lograr”.
Esta pequeña empresa lleva como nombre Novedades Ordbus y actualmente distribuyen un total de 350 a 400 carteras mensuales a distintas tiendas en centros comerciales reconocidos de Los Teques, en el aeropuerto nacional e internacional y en Caracas.
Y a pasos de caracol estos emprendedores han logrado que sus creaciones pisen suelos fuera de nuestras fronteras. “Mis hijas están fuera del país y tienen carteras mías, además que la tienda ubicada en el aeropuerto internacional ha sido una ventaja debido a que hay muchos modelos que han salido por ahí”.
De hecho, contó que una vez les regresaron una cartera de Italia y tuvieron que pagar envío y todo lo que conlleva debido a que sus diseños tienen certificado de garantía y velan porque el cliente quede muy contento con el trabajo.
“Soy una persona realizada, me gusta lo que hago, estoy enamorado cada día más de mi profesión, me fascina, cada vez que saco un modelo y a la persona le gusta o si pego un modelo y se vende como pan caliente, eso me hace sentir muy orgulloso de mi y de mi trabajo”.
Calidad ante todo
Aseveró que no fue fácil lograr que el negocio saliera a flote como lo tenía planeado, sin embargo a pesar de las adversidades, las ganas de salir adelante y de tener su propia empresa lo impulsó a continuar con sus objetivos.
Reveló que sus pasos arrancaron por un viaje de trabajo que hizo a Margarita, debido a que era encargado de producción de una fábrica de calzado y cuando llegó a trabajar un 20 de enero el señor le dijo que no iban a necesitar más de sus servicios, cayéndole esa noticia, como balde de agua fría.
“Fui a una tienda, habían unos bolsos y me dije que yo podía hacerlos y venderlos. Le pregunté a un encargado de la tienda que si yo era capaz de hacer esos bolsos él sería capaz de comprarlos y el encargado le dijo que por supuesto, si se lo dejaba a buen precio me los compraba”.
Regresó a su casa, desarmó un blue jeans, sacó el primer molde que todavía lo tiene, pero por supuesto la primera cartera no le quedó bien y aún la tiene guardada. Luego hizo alrededor de ocho hasta que lo quedó bien una.
“Con esa, regresé a Margarita y se la mostré al gerente, le di un precio y él me lo aceptó, pero si le hacia 500 carteras y yo acepté. Volví aquí a Los Teques y realicé el pedido y los vendí como había quedado con el señor. Ahí me supe que esto era lo mío y aquí estoy”.
Uno de los motivos por las que se han mantenido en el mercado es la calidad con la que trabajan y la garantía que cubre cada una de sus carteras. “Cuando haces calidad tienes las puertas abiertas en todos lados”.
Este hombre se define como una persona perseverante, debido a que así como han pasado buenos ratos también se las han visto difícil, sin embargo nunca se han rendido y leal a su trabajo y emprendedor. “Nadie sabe lo que nos costó salir adelante”.
Una lucha incansable
Una de las anécdotas que no olvida es que a sus inicios decidió emprender viaje a Tucacas para vender 100 bolsos playeros. “Me fui esperanzado y no vendí ni uno, llegué aquí cansado, molesto, pero al día siguiente dije que esto no me iba a tumbar. Me fui a otro lado con mis bolsos y vendí tres. Volví decepcionado, sin embargo no me cansé, a la semana siguiente salí y los vendí todos”.
Durante sus 20 años en el negocio de las carteras él junto a su socia han elaborado un aproximado de 30.000 artículos, convirtiéndolos en un ejemplo a seguir, dejando claro que a pesar de los altibajos sí se puede salir adelante con constancia y perseverancia.
“No tenemos una empresa mucho más grande porque la actualidad no los impide un poco, aunque nuestra meta es que salgamos adelante, hacer de esto una empresa grande que esté fuera del país y siga marcando pauta por su calidad”.
Él ha hecho que esta profesión llegue hasta sus hogares, debido a que su esposa ha formado parte del equipo, durante su estadía en el hogar. “En mi casa tengo máquinas, hago las muestras y ella me ayuda muchísimo cociendo, tenemos 40 años de casados y tiene ese mismo tiempo ayudándome a mí”.
Como consejo a las personas que tengan en mente iniciar cualquier emprendimiento es que no desmayen y que si se logra. “Si te caíste, levántate, te limpias y sigues. Porque si se puede y lo digo por mucha experiencia. Algunos clientes me recuerdan porque al principio tocaba puertas no menos de 60 veces ofreciendo mi mercancía hasta que me dijeran que si y hoy en día son mis mejores clientes”.
Para finalizar, este emprendedor además ha sido dirigente deportivo de béisbol específicamente, detalló que sus hijos salieron con esa vena atlética y hoy por hoy salieron del país gracias al béisbol./Rosangel Rebolledo/no/Foto: Gabriel Ordóñez/