La Fiscalía de Estados Unidos se opone con firmeza a cualquier medida de excarcelación.
Este jueves, Cilia Flores asistirá a una audiencia ante el juez Alvin Hellerstein, en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, y su defensa pedirá que se le conceda la libertad bajo fianza y sea trasladada a arresto domiciliario, tras alegar un delicado y progresivo deterioro de su salud cardíaca.
La esposa de Nicolás Maduro, permanece recluida en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn desde enero. Su salud se ha agravado notablemente durante sus meses en prisión, donde comparte unidad con más de 40 reclusas en un entorno que consideran contraproducente para cualquier recuperación médica.
La defensa sostiene que Flores ha sufrido taquicardia ventricular, episodios de intensa opresión torácica, una pérdida de más de diez kilos de peso y de dos piezas dentales, además de no haber recibido el tratamiento inyectable periódico que controlaba un prolapso de la válvula mitral.
Aunque los médicos de la prisión han recomendado practicarle un cateterismo cardíaco, Flores ha pospuesto someterse a este procedimiento invasivo hasta contar con las garantías de una recuperación posoperatoria adecuada fuera de las instalaciones penitenciarias.
Fiscalía se opone
Por su parte, la Fiscalía de Estados Unidos se opone con firmeza a cualquier medida de excarcelación. Los fiscales sostienen que Flores ha «creado una dificultad médica» al rechazar los diagnósticos sugeridos y argumentan que representa un riesgo de fuga “extremo” debido a sus conexiones, su falta de estatus o lazos en EEUU y la presunta disponibilidad de recursos económicos.
Asimismo, la Fiscalia alega que su liberación implicaría un peligro para la seguridad pública, ante la posibilidad de que intente comunicarse con colaboradores en Venezuela o intervenir sobre testigos del caso.