Un total de diez personas, entre ellas cinco niños, perdieron la vida luego de que el automóvil en el que se desplazaban cayera a un lago en el municipio de Barra Mansa, a unos 140 kilómetros de Río de Janeiro.
El accidente ocurrió durante la noche del sábado y requirió la intervención de buzos especializados de los bomberos para la extracción de los cuerpos de las víctimas, quienes ya se encontraban sin signos vitales al momento del rescate.
Las autoridades locales informaron que la policía científica realizó las pericias correspondientes en el sitio para determinar las causas del hecho. La tragedia coincidió con un período de intensas precipitaciones que generaron inundaciones en diversos sectores y arterias viales de la región.