El primer largometraje de ficción rodó en 1924
Un 28 de enero de 1897, Manuel Trujillo Durán inaugura el cine venezolano en Maracaibo, con el estreno de Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa y Muchachas bañándose en el Lago de Maracaibo, que se proyectaron en el Teatro Baralt de esa ciudad. Por esta razón, se celebra en esta fecha el Día Nacional del Cine.
Nuestro cine da sus primeros pasos de manera efectiva en 1921, cuando se hace el primer documental científico titulado: El tripanosoma venezolano, realizado por Edgar J. Anzola, Jacobo Carriles y Juan Iturbe. Tres años más tarde, este mismo equipo de cineastas produjo lo que sería el primer largometraje de ficción filmado en el país: La trepadora, basada en la novela de Rómulo Gallegos.
En la década de los 70, alcanza una altura importante, cuando el Gobierno venezolano aprueba una política crediticia para estimular la producción cinematográfica y se publican las normas para la comercialización de películas nacionales.
Para Manuel Villalba, cineasta con más de 25 años de trayectoria en nuestro país, contamos con la calidad técnica y humana para realizar cualquier proyecto cinematográfico que nos propongamos. “El cine es el espejo de la sociedad, nos permite mostrarnos, vernos y reconocernos. En Venezuela tenemos con qué, estamos al nivel de producciones internacionales, hemos pasado por un proceso de transformación en crecimiento. Estimo que por año estamos rodando alrededor de 10 películas”.
Actualmente, se encuentra trabajando en una serie televisiva de formato cinematográfico denominada La Precursora, que podría estar viendo luz durante el tercer trimestre de este año. “Se trata de un trabajo de la época colonial, años 1800, que por sus características exige que todas las locaciones tengan una arquitectura representativa. En nuestro país contamos con eso a nivel natural sin uso de una maqueta o estudio. El elenco es 100% venezolano”.
Por su parte, Luis Castillo, director de castings en la Villa del Cine, con un aval de 40 años de trayectoria, aseguró que en comparación con el cine que se hacía hace 20 años, el de hoy tiene mayor apertura a las nuevas generaciones, quienes tienen la posibilidad de ser realizadores propios o se les confía proyectos para que los desarrollen.
“Muchas de nuestras películas han ganado importantes premios a nivel internacional; en la formación actoral se han insertado más actores que en otras épocas donde todo giraba en torno a una élite. En la Villa del Cine estamos en permanente formación para que también haya mayor cantidad de técnicos activos; creemos que mientras más gente capacitada sumemos, más proyectos podremos hacer posibles, este año tenemos previsto poner en marcha una gran cantidad de ellos”.
Óptica independiente
Oscar Rivas Gamboa, director de la película Muerte suspendida, además de productor independiente de la empresa OR Producciones, Cine y TV, explicó que a pesar de la fuga de talentos que se ha venido experimentando los últimos años, todavía existe gente que cree en lo nuestro y apuesta de lleno a ello.
“Un número importante de buenos técnicos, actores y directores se han ido del país y eso es muy lamentable. Los buenos somos más, pero estamos mal distribuidos, trabajamos con lo poco que podamos tener con toda la intención de hacer una gran producción”.
A su juicio, en la actualidad se trabaja con el cine guerrilla, que no es más que la mejor disposición de un grupo mínimo de gente resteada y comprometida para sacar adelante un buen proyecto. “Una persona hace el trabajo de varios para poder sufragar lo más posible todos los costos que conlleva la realización de un largometraje. Estos héroes trabajan más por pasión que por dinero”.
Aprovechó para extender un llamado a las nuevas generaciones. “No hay sueño imposible, todo en esta vida se puede lograr siempre que uno se lo proponga. Siempre les digo a los jóvenes que quieren iniciarse en el mundo del espectáculo que no hay nada inalcanzable y que por muy difícil que parezca, todo puede cumplirse con constancia, perseverancia, dedicación y amor a lo que se hace”.
Proyectos y oportunidades
Josué Antillano, director operativo del Gabinete Cultural de Miranda, expresó que desde el Ministerio de Cultura se viene implementando una serie de propuestas y herramientas a nivel de capacitación y masificación cinematográfica, para que este arte llegue a las comunidades y centros educativos.
“Estamos haciendo un llamado a todos los cineastas para que se integren en una plataforma planteada por nuestro ministerio, en la que se les brinda todo el acompañamiento profesional y logístico para que materialicen sus ideas a través del apoyo de la Villa del Cine, que tiene seis años trabajando por aumentar el protagonismo de nuestra gente en la gran pantalla. Por ello invito a todos los compañeros que tengan proyectos de esta índole a llevarlos hasta la sede de nuestro gabinete en Altamira, para irles dando curso paulatinamente”.
Por otra parte, señaló que han recibido la orden de impulsar el cine comunitario a través de los cine-foros. “Queremos llevar a todos los sectores de nuestro pueblo cine social, de contenido crítico, educativo, cultural, artístico e histórico. Este año realizaremos un gran despliegue en cada municipio mirandino durante los fines de semana, de modo que el público en general pueda disfrutar de películas con gran contenido social”. MS/ac