Una filtración que proviene de una alcantarilla ubicada en la calle Miquilén, a la altura de la carnicería Isamar, afecta una acera y amenaza con causar daños tanto al local como a los transeúntes, situación que se viene arrastrando desde hace cuatro años.
Debido a esto el dueño del local decidió poner manos a la obra para solicitar los respectivos permisos a la Alcaldía de Guaicaipuro y la posterior contratación de un grupo de obreros, con el propósito de solventar el problema por su propia cuenta.
Gregorio Calzadilla, encargado del establecimiento, manifestó que hay un poste que está a punto de caerse. “Personal de Corpoelec vino y lo sujetó con un mecate, pero es un riesgo latente. Al terminar con la acera, nuestros trabajadores intentarán recuperar también ese espacio que está en toda la esquina para evitar que ocurra una desgracia al deteriorarse el amarre que le hicieron”. /MS/rp
Foto: Por iniciativa propia el dueño de Isamar ejecuta la obra