Los venezolanos tienen como tradición arraigada tomarse algo los fines de semana o en días especiales, como por ejemplo diciembre. Padres, hermanos y tíos son los encargados de ponerle el toque a la cena navideña, pero se ha vuelto un poco difícil.
Desde hace unos meses, la venta de bebidas alcohólicas ha disminuido considerablemente, a raíz de los altos costos y la situación país, dado que casi todos prefieren llevar alimentos a sus hogares.
Sin embargo, hay quienes se niegan a perder la costumbre y buscan desestresarse por un rato y pasarla bien, más cuando se trata de un mes que supone reconciliación y unión familiar.
En supermercados de la localidad, se pudo observar que las bebidas están carísimas, lo que significa que el brindis con vino puede quedar en el olvido, ya que una botella se lleva por Bs. 3.534,8 y otros licores más fuertes se ubican entre Bs. 4.163 y 7.256,74./FA/ac/Foto: William Sánchez