Investigaciones recientes han determinado que el consumo de leche de soya en el lugar de la completa permite llevar una dieta baja en grasas saturadas y colesterol, además que contribuye a la salud del corazón, previniendo el riesgo de cardiopatía coronaria.Asimismo el estudio “Diabetes Care”, realizado en 2008 por Azadbakht Leila y cool, afirmó que el consumo aislado de proteína de soya, impactaba positivamente en los marcadores de riesgo cardiovascular y renal, en pacientes diabéticos tipo 2 con nefropatía.
En cuanto al supuesto malestar estomacal que produce, aseguran que el aislado de proteína de soya está libre de estos componentes, ya que en su producción extraen su fibra, grasa y los isoflavonoides, no contiene trazas de lactosa porque no proviene de la leche, lo cual favorece a quienes tienen intolerancia al azúcar de la leche y sus derivados. /nc/