La mandataria sostuvo que actúa de “buena fe” para garantizar la paz y el bienestar socioeconómico
En entrevista concedida a la revista estadounidense Time, la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseveró que no está cediendo la soberanía del país a Estados Unidos tras la intervención militar del 3 de enero, la cual derivó en la detención de Nicolás Maduro y su posterior traslado a Nueva York.
La mandataria sostuvo que actúa de «buena fe» para garantizar la paz y el bienestar socioeconómico. Al mismo tiempo, destacó las oportunidades de cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, enfatizando su intención de evitar que Venezuela se convierta en «un peón de la agenda política» externa.
El medio estadounidense citó a funcionarios de ambos gobiernos para señalar que el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, supervisa el marco normativo que regula los ingresos petroleros y las finanzas públicas venezolanas, manteniendo contacto casi diario con Rodríguez mediante llamadas y mensajería instantánea.
«Lo importante es que hay oportunidades para la cooperación conjunta; contra el tráfico de drogas, por ejemplo, y contra el crimen organizado transnacional. Eso es muy importante para nosotros», señaló Rodríguez al respecto.
Además, resaltó que su intención es «asegurar que la política interna de otro país no afecte a Venezuela».
«Espero que Venezuela no se convierta en un peón de la agenda política de ningún otro país», dijo.
«Un momento de gran angustia»
Rodríguez relató que pasó «por un momento de gran angustia» al pensar ese día que «habían matado al presidente y a la primera dama Cilia Flores», quien también se encuentra encarcelada en Nueva York.
Según la mandataria venezolana, las autoridades de Catar ayudaron a organizar una llamada entre ella y Rubio tras la detención de Maduro, en la que el secretario de Estado le dio un ultimátum: «Aceptar las exigencias de EE. UU. o enfrentar una presión militar sostenida».