La acción busca regular el servicio y la seguridad, mientras los prestadores de servicio están a la expectativa
Respecto a las regulaciones obligatorias planteadas recientemente por el Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT), los trabajadores de entrega de pedidos (delivery) en los Altos Mirandinos destacan que los requisitos para mantener la circulación sugieren trámites sencillos, mientras que parte de la normativa exige directamente a las empresas el registro nacional, además de una escuela de conductores regulada.
Un motorizado del sector declaró al diario Avance que “la implementación de seguros y las certificaciones dependerá mucho del costo que conlleve, ya que a la fecha un certificado de Responsabilidad Civil de Vehículos (RCV) convencional ronda los 17 dólares anuales. Por ejemplo, a una empresa le pagan cada entrega con una base de 1,30 dólares por pedido; en una buena jornada de trabajo de alrededor de 10 a 14 horas se pueden generar entre 18 y 30 dólares, mientras que en otros días se hacen solo 8”.
De acuerdo con lo publicado por @minjusticia_ve, “la iniciativa busca levantar una data real de las empresas y repartidores que operan bajo esta modalidad en el territorio nacional. Como ruta de regulación y capacitación, tras la culminación del censo, el ente rector procederá a dictar cursos y talleres de capacitación avalados por el INTT”.
Previo a la nueva normativa, los trabajadores debían contar con el certificado de RCV, licencia de conducir, certificado médico, carnet de circulación, RIF y cédula de identidad vigentes para optar al empleo. Asimismo, en otras compañías debían cancelar adicionalmente entre 60 y 80 dólares por los bolsos y el uniforme correspondiente, monto que se distribuía en cuotas. «Ya cuando comienzas a trabajar te descuentan entre 4 y 5 dólares por el seguro y el uso del aplicativo», señalaron.
Se reinventan para costear gastos
Con un promedio de ganancia mensual que ronda los 400 dólares, los trabajadores detallaron que al menos 150 deben destinarse al mantenimiento del vehículo, además de la comisión correspondiente a la empresa, por lo que buscan generar ingresos por otra vía. “Para subsistir de una forma segura hay que rebuscarse, ya que una gran parte de los ingresos se va en la comisión para trabajar y en el mantenimiento del vehículo. Se labora más horas para poder llevar a casa el equivalente aproximado a un sueldo mínimo”, explicó un trabajador.