Activistas y familiares de presos políticos denunciaron un operativo de traslado sorpresa para los reclusos que permanecían en El Helicoide, exigiendo su excarcelación inmediata bajo la premisa de que no se debe permitir que «cambien de centro de tortura».
La alerta se encendió luego de que las visitas programadas fueran suspendidas abruptamente y se reportara un fuerte despliegue de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) resguardando los accesos al recinto.
Según las denuncias, esta movilización ocurre en un contexto de hermetismo y coincide con recientes declaraciones del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien había señalado que el polémico centro de reclusión se encontraba cerrado.
Por su parte, el politólogo Nicmer Evans reforzó la denuncia a través de sus redes sociales, detallando que la medida afectaría a más de 25 personas, identificadas como los últimos presos políticos y politizados que quedaban en dichas instalaciones.
Evans indicó que entre los trasladados se encuentran detenidos vinculados a los casos de corrupción de Pdvsa-Cripto, la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y Cartones de Venezuela, incluyendo al exministro Hugo Cabezas. El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (Clippve) confirmó que los familiares y allegados no recibieron ninguna notificación oficial previa sobre el destino de los privados de libertad.