Desde hace 85 años maestros son agasajados y reconocidos
En Venezuela, cada 15 de enero celebramos el Día Nacional del Maestro, decretado por el General Medina Angarita, en reconocimiento a las luchas iniciadas por un grupo de docentes en una fecha como esa en 1932, cuando en plena dictadura gomecista, conformaron una asociación para defender los derechos laborales de los maestros y mejorar la educación en nuestro país.
La Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria, comenzó a trabajar por el mejoramiento de la educación en Venezuela que contaba con un alto analfabetismo. Al gobierno de Gómez no le pareció las acciones del magisterio y ordenaron a los maestros separarse de la SVMIP.
Sin embargo, ellos continuaron su lucha desde la clandestinidad, hasta la muerte del dictador en 1936, cuando se convocó una asamblea nacional de docentes en la que se fundó la Federación Venezolana de Maestros.
En este sentido, la secretaria académica de la FVM, Maite Martínez, señaló que a su juicio, para este 2017 no hay mucho que celebrar y que por el contrario están avocados a conmemorar la fecha.
“Recientemente vivimos dos hechos muy lamentables con unas educadoras, una falleció en Guarenas por resistirse a un atraco en su lugar de trabajo y la otra resultó herida aquí en Altos Mirandinos por la misma situación; es doloroso que sucedan cosas como estas porque estamos expuestos en nuestros centros de trabajo, amén de las deficiencias en muchas de las reivindicaciones que por derecho nos corresponden”.
Sin embargo, Martínez, quien lleva 28 años en el área de la educación, enfatizó que apuesta por Venezuela y con esa premisa sigue dando día a día lo mejor de sí. “Continuaremos luchando por nuestros derechos salariales y sociales, a pesar de todas las adversidades guardo la esperanza de que quienes somos pieza fundamental de la sociedad de nuestro país tendremos un mejor mañana”.
Encomiable labor
Por su parte, Juan Maragall, Secretario de Educación de la Gobernación de Miranda, que suma 35 años de labor educativa, principalmente en el ciclo de primaria, apuntó que todos los países coinciden en que para alcanzar sus expectativas necesitan de un sistema educativo fuerte y sólido, acción que se consolida gracias a los educadores.
“Dedicar un día al año a recordar la importancia y valor del maestro es fundamental. Si una sociedad descuida la carrera de sus docentes no podrá contar nunca con un sistema formativo consistente; los maestros somos los responsables de que todos los ciudadanos consigan en la escuela cosas que no encuentran en casa; como el hábito de la lectura, acceso a la cultura, tecnología, las bellas artes, historia, ciencia y geografía entre otras. Por ello, son importantes para la sociedad y el mejor regalo que se obtiene es ver como esos niños se convierten poco a poco en profesionales”.
Entretanto, Marjorie Guerra, Directora de Educación de la alcaldía de Guaicaipuro, manifestó su satisfacción ante la labor tan importante que han realizado los docentes desde siempre, por ser una de las figuras principales en la vida de cualquier ser humano. “Tengo 22 años dedicada a formar generaciones, mi principal pasión son los niños porque son una esponjita de conocimiento a la que se aporta todo nuestro amor y conocimiento para que reciban esas primeras enseñanzas que son de vital relevancia”.
A juicio de Guerra, la huella que dejan los educadores es única y muy significativa. “Si nosotros somos verdaderos maestros, vamos a construir mejores ciudadanos que estén comprometidos con el ambiente, la familia, su futura profesión, la preservación de la vida y con su país”.
Labor conjunta
Wendy Rojas, docente en el área de Educación Inicial, egresada de la Universidad Bolivariana, expresó que siempre supo que su misión en la vida era la de ser maestra. “Adoro a los niños, en cada uno de ellos veo a un hijo al que tengo la responsabilidad de orientar, cuidar y respetar. Es gratificante la forma tan especial como ellos te retribuyen con el más puro y genuino amor, se crea un vínculo irrompible”.
Explicó que el rol del maestro hoy día se ha tornado complicado, por la falta de cooperación e integración de los padres y representantes. “Nos cuesta lograr que ellos se involucren, no se percatan de que es un trabajo en equipo que se debe hacer porque perseguimos un mismo objetivo, que los niños sean personas de bien con una educación de calidad”.
De igual forma, Xiomara Infante, actual maestra de sexto grado de primaria, con 19 años de servicio, coincidió con Rojas al manifestar que los padres deben participar más activamente en la educación de sus hijos, “la labor no solo es del docente, nosotros educamos y ellos nos ayudan a formar; pero sino lo hacen los niños pueden sentir esa carencia de interés y verse afectados en muchos aspectos”.
Para finalizar, Infante evocó un pensamiento del Libertador que reza: “Un ser sin estudios es un ser incompleto”. Considera que la educación viene impartida desde esos profesionales que día a día entregan lo mejor de sí para forjar otras profesiones. MS