De periódicos y revistas pasaron a vender productos básicos
ILDER MAESTRE
Los quioscos son una muestra de la díficil situación económica, estos pequeños negocios se diversificaron para poder subsistir, aparte de comercializar periódicos, chucherías y tarjetas telefónicas, estos se adaptaron a los nuevos tiempos y productos como harina Pan, champú, recargas telefónicas y hasta café se dejan ver en sus estantes.
Alrededor de la avenida Bermúdez se encuentran ocho de estos, que a raíz de la remodelación del boulevard Vargas fueron reubicados allí, la delincuencia y las ventas bajas son el pan de cada día para los dueños, quienes se encuentra de manos atadas ante la situación.
Manuel Gómes, quien tiene 25 años con su local, relató “las ventas cayeron estrepitosamente, de 400 periódicos ahora vendo 40, revistas ni las ven, tengo que vender bombillos, aceite, café y alquilo teléfonos, he visto como zapaterías se transformaron en ferias campesinas lo mas probable es que no me quede atrás y empiece a vender otros productos prontamente”.
Una comerciante que no quiso identificarse expresó “de periódicos ahora vendo catalinas, dulces criollos, café, frutas y otros productos, la crisis nos golpeó fuertemente, vi como otros colegas cerraron los suyos porque no les daba la plata, intentaron abrir mi quiosco dos veces, aquí los efectivos policiales solo están pendiente de tomar café y de noche no hay patrullaje, esto no solo me afecta a mi si no a todos los que tenemos estos negocios.
Otros optaron por vender flores, artículos escolares, fósforos, telas para confeccionar ropa, maquillaje, pinturas de uñas, artículos de higiene y productos de limpieza./rp. Fotógrafo: Ángel Pérez