Estados Unidos criticó duramente este lunes el “fracaso” de la OMS frente a la pandemia, durante la reunión anual de la organización, en la que los Estados miembros pidieron una evaluación de la respuesta internacional.
Con ocasión de esta primera Asamblea Mundial de la Salud (AMS) realizada por videoconferencia, los países también decidieron aplazar los debates sobre la participación de Taiwán como observador, un reclamo de Estados Unidos y de una quincena de naciones.
La isla, que tuvo durante un tiempo el estatus de observador, fue excluida de la OMS en 2016, cuando llegó al poder la presidenta Tsai Ing-wen, que se niega a reconocer el principio de unidad de la isla y de China continental dentro de un mismo país.
La postergación de los debates fue aceptada sin que Estados Unidos se opusiera, pero poco después, el jefe de la diplomacia, Mike Pompeo, condenó en un comunicado la exclusión de Taiwán y denunció la falta de independencia del director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, al que acusó de haber decidido “no invitar a Taiwán bajo la presión de la República Popular de China”.