A sus 74 años, el diplomático venezolano Edmundo González Urrutia se convirtió, de forma totalmente inesperada, en el principal rival de Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales del 28 de julio.
Luego de un turbulento proceso de inscripción de candidaturas –que incluyó el bloqueo de nombres opositores, hecho cuestionado por Brasil– Urrutia fue inscrito y aceptado por unanimidad por los principales partidos opositores que, unidos, pretenden derrotar en las urnas al chavismo después de 25 años en el poder.
«Sabemos que no es una batalla sencilla, pero en el juego democrático unos ganan y otros pierden”, dijo el candidato a GLOBO. Urrutia confirmó contactos con el gobierno brasileño y envió un mensaje al presidente Lula: «El peso y el liderazgo del presidente Lula es muy importante, cualquier mensaje suyo será bien recibido por los demócratas venezolanos».