El nuevo secretario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, quien asumirá el cargo el 31 de marzo, reafirmó que la normalización de las relaciones con Venezuela está condicionada a la restauración democrática, al tiempo que subrayó que para la administración de Donald Trump, la prioridad es garantizar la realización de elecciones libres en el país.
“Estamos trabajando arduamente para normalizar las relaciones con Venezuela, pero también queremos asegurarnos de que tengan elecciones libres y que puedan volver a convertirse en una democracia”, afirmó Mullin.
El nuevo secretario también destacó que el flujo de capital debe beneficiar a los ciudadanos venezolanos y no a los “cárteles de drogas o a la corrupción”. En este contexto, enfatizó la necesidad de vincular las economías de ambos países para favorecer tanto la infraestructura como a los ciudadanos de Venezuela.
En relación con la situación de los presos políticos, aseguró que Estados Unidos continuará presionando para lograr la liberación de todos ellos.