Las sanciones fueron anunciadas por el secretario de Estado, Marcos Rubio.
Estados Unidos sancionó a cinco entidades estatales y ocho funcionarios cubanos, entre ellos el ministro de las Fuerzas Armadas, Álvaro López Miera, a los que acusa de facilitar la cooperación militar con adversarios de Washington y la adquisición de armamento destinado al Ejército de la isla.
“Hoy, la Administración Trump adopta nuevas medidas para proteger nuestra seguridad nacional mediante la imposición de sanciones a entidades e individuos que facilitan las relaciones militares de La Habana y los envíos de armas al régimen cubano”, dijo el secretario de Estado, Marco Rubio.
Los sancionados están involucrados en la adquisición y el mantenimiento de armas y equipo militar en el extranjero destinados a las fuerzas militares y de seguridad, explicó el Departamento de Estado en un comunicado.
Las sanciones también afectan al viceministro Roberto Legrá, señalado por su presunta participación en la adquisición de armamento ruso. Asimismo, fueron incluidos otros altos cargos del Ministerio de las Fuerzas Armadas.
Figuran además la coronel Mónica Milián Gómez, agregada militar de la embajada cubana en Moscú, a quien medios de comunicación del exilio vinculan con un supuesto reclutamiento de ciudadanos cubanos para combatir en la guerra de Ucrania. También fue sancionado Waldo Pérez Cortés, agregado militar en la embajada de Cuba en Beijing.
La lista incorpora igualmente a las empresas Tecnoimport, Duna, la Unión de Industria Militar (UIM) y Yuri Gagarin, dedicadas a la adquisición y reparación de equipos militares.
Las medidas también alcanzan a tres entidades del sector energético y a otras cuatro vinculadas al conglomerado militar y empresarial Gaesa.