Estados Unidos (EE.UU.) y Serbia mantienen una fuerte diferencia sobre los recientes acontecimientos en Kosovo, luego que el presidente Aleksandar Vucic acusó a Washington de decir «falsedades», y negar que haya puesto a las tropas en máximo estado de alerta.
Vucic afirmó que «no ha firmado» una orden para el «máximo nivel de preparación para el combate» de las fuerzas serbias, y añadió: «No tenemos ni la mitad de las tropas que teníamos hace dos o tres meses» en la zona próxima a la frontera con Kosovo.
El Gobierno de Estados Unidos, por medio del portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby apeló a su par de Serbia para que retire sus tropas desplegadas en la frontera con Kosovo, luego del presunto ataque de grupo armado serbokosovar contra un monasterio ortodoxo en Banjsk.